Vampiros en La Habana
Una muestra que celebra la vida de Elpidio Valdés en la historieta y la animación, invitando a explorar documentos originales y piezas interactivas.
Sobre la pelicula
Vampiros en La Habana (1985) es una de las películas más icónicas del cine cubano, dirigida por Juan Padrón. Con su característico humor irreverente y su estilo gráfico inconfundible, el animado narra la historia de Pepe, un trompetista despreocupado que desconoce su verdadera identidad: es un vampiro y, además, el portador de una fórmula revolucionaria que permite a los vampiros vivir bajo el sol.
Esta sátira política y social, con influencias del cine negro y la comedia, presenta un delirante enfrentamiento entre mafias de vampiros europeos y estadounidenses que intentan apoderarse del invento.
Secuelas, literatura y cultura pop
Más de dos décadas después, en 2003, Padrón regresó con Más Vampiros en La Habana, una secuela que expande el universo de la primera película. En esta nueva entrega, el hijo de Pepe, con el mismo espíritu rebelde de su padre, se enfrenta a nuevas intrigas internacionales, manteniendo el tono humorístico y crítico que caracterizó a la original.
El universo de los vampiros habaneros no se limitó a la pantalla. Juan Padrón también llevó su historia al ámbito literario con las novelas Vampiros en La Habana y La novela de Más Vampiros en La Habana, en las que profundiza en los personajes y en el mundo que creó para sus películas.
Este imaginario tiene sus raíces en el humor gráfico de Padrón, quien antes de ser cineasta, fue un prolífico historietista. Publicó varias tiras de historietas donde los vampiros se enfrentaban a diferentes situaciones y en los cortos Filminutos, incorporó también a estos personajes “siniestros”. En el 2015, con XIP ZEREP contra los Vampiros lácteos, regresa sobre esta temática.
Su talento para la caricatura y la narración visual se evidencia en Vampiros en La Habana, donde logra combinar historia, fantasía y comedia en una propuesta única dentro de la animación latinoamericana. Es una película de culto en muchos países de América Latina y España. Se ha distribuído en casi todo el mundo y es una de las más vendidas del Instituto Cubano de Artes e Industria Cinematográfica (ICAIC). Fue seleccionada por los críticos de cine iberoamericanos como una de las cien películas más importantes del cine hispanoamericano del siglo 20, con el número 50 en la lista; y es la única obra de Animación.
En La Habana existe un bar ambientado con el tema de la película, el Barbaram Pepito’s Bar, de la calle 26, frente al zoológico de la ciudad, donde se puede pedir el trago Vampisol.
Video












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